DE LA SALA DE CLASES AL LOLLA.
Felipe Berríos fue profesor de lenguaje hasta los 36 años. Hoy su disco Gala está entre los 50 mejores álbumes chilenos del siglo. En este capítulo, sin filtros.
Sin Reservas — Temporada 2 / Capítulo 3: Bronko Yotte
Hay pocas historias en la música chilena tan honestas como la de Bronko Yotte. Un tipo que durante años hizo dos cosas a la vez —enseñar lenguaje de día, rapear de noche— y que en algún momento tuvo que elegir. Eligió bien.
Felipe Berríos.
Bronko Yotte.
El coyote que cruzó la frontera.
Felipe Berríos nació en Santiago en 1979 en una casa llena de música: su padre, Sergio Berríos, cantaba en Santiago Cuatro, el grupo de neofolclor chileno que llegó a aparecer en el Sábado Gigante. Estudió Pedagogía en Lenguaje y ejerció como profesor hasta 2015, mientras paralelamente construía una carrera musical bajo el nombre Bronko Yotte —un seudónimo que se puso a los 18 años inspirado en los coyotes de la frontera entre México y Estados Unidos, mezclando política, cultura pop y fonética a su manera.
Dejar el aula no fue fácil. "Me sentía con una responsabilidad por las alumnas y alumnos con los que trabajaba. Pero no me quería quedar con el bichito de '¿qué pasaría si solo me dedico a la música?'", confesó en una entrevista. Tomó el riesgo. Y lo que vino después justificó la apuesta: discos como Gala, Nimbo y Fuero Interno construyeron una carrera que en 2025 The Clinic reconoció al incluir a Gala entre los 50 mejores discos chilenos del primer cuarto de siglo. Lollapalooza 2019, Primavera Sound en Barcelona, colaboraciones con Gepe, Cami, Cristóbal Briceño y Ambar Luna. Una trayectoria que no encaja en ninguna etiqueta y que por eso mismo es única.
"No me siento representante del rap. Me siento representante de mi persona. De mi vida, mi carrera, mi matrimonio, mi perra Gala." — Bronko Yotte